El Sevilla FC está a las puertas de una metamorfosis institucional sin precedentes. Tras un largo periodo de inestabilidad, el club andaluz acelera las gestiones para cambiar de manos de forma inminente. Este movimiento busca acabar con la asfixia económica que arrastra la entidad y abrir una nueva etapa de solvencia financiera en el Ramón Sánchez-Pizjuán. Según el periodista Rafael Almansa, el consejo de administración avanza hacia un relevo definitivo en la propiedad tras romperse las negociaciones con el grupo inversor liderado por Sergio Ramos. El nuevo actor en escena es un conglomerado internacional que ha presentado una oferta firme para adquirir el control absoluto del club. Los actuales dirigentes ya han dado el visto bueno a la propuesta tras verificar garantías bancarias. Las condiciones económicas incluyen un pago de 215 millones de euros por el 85% de las acciones y una inyección inmediata de 100 millones de euros. La directiva sevillista espera cerrar el acuerdo antes del 30 de junio de 2026, lo que aliviará la situación financiera del club. La llegada de este nuevo capital transformará la dirección deportiva y permitirá al técnico Luis García Plaza tener libertad para confeccionar el equipo de la campaña 2026/2027.