Sevilla Atlético, el equipo filial del club sevillano, sufrió una dolorosa derrota por 2-1 ante el Nàstic de Tarragona en un partido de la Primera RFEF decidido en el último minuto. El equipo dirigido por Marco García, ya matemáticamente descendido a la Segunda Federación, vio cómo se le escapaba un valioso punto en el minuto 96, en un encuentro de gran relevancia para el Nàstic, que lucha por la permanencia bajo la dirección de su ex capitán, Pablo Alfaro.

La plantilla sevillista afrontó el choque con numerosas ausencias significativas. Alberto Flores estaba con el primer equipo, mientras que Miguel Sierra lidiaba con molestias en la ingle. A ellos se sumaron los jugadores lesionados Isra, Sergio Martínez, Pedraza, Juank y Collado, además del suspendido Iker Muñoz. Para complicar aún más la situación, Nico Guillén, Eric Alcaide y Manuel Ángel fueron enviados este domingo a reforzar al Sevilla C, que también está batallando por la permanencia.

Estas ausencias obligaron a realizar cambios en la alineación, lo que llevó a la primera titularidad de Lociga con el equipo filial y a la presencia de Loren en la portería. Durante la primera mitad, el Nàstic de Tarragona dominó las ocasiones más claras, con intentos de Baselga y Jiménez que pusieron a prueba a Loren. Marcos Baselga incluso tuvo un gol anulado en el minuto 14. Justo antes del descanso, tras un buen intento de Lociga desde fuera del área, Óscar Sanz adelantó al equipo de Pablo Alfaro, aprovechando un rebote.

El partido se mantuvo tenso hasta el final, con Sevilla Atlético intentando aferrarse al empate que les habría dado un punto. Sin embargo, la persistencia del Nàstic dio sus frutos en el tiempo añadido. Fue Óscar Sanz nuevamente quien, en el minuto 96, anotó el gol decisivo que selló una victoria por 2-1 para el equipo tarraconense, dejando al filial sevillista sin recompensa por su esfuerzo.

Esta derrota, aunque no altera la posición de Sevilla Atlético en la tabla tras su descenso confirmado, sí representa un golpe anímico para los jóvenes jugadores. Para el Nàstic de Pablo Alfaro, en cambio, los tres puntos son vitales en su lucha por asegurar la permanencia en la categoría, demostrando la importancia de cada partido en la recta final de la temporada.