El dramático gol en el minuto 99 de Osasuna aseguró una victoria por 2-1 sobre el Sevilla, que lucha por evitar el descenso, el pasado domingo, inyectando nueva esperanza en sus ambiciones europeas. Este impulso es vital mientras Los Rojillos se preparan para un monumental desafío en casa contra el líder de La Liga, el FC Barcelona, el 2 de mayo de 2026, a las 15:00, en un enfrentamiento que podría definir el destino de ambos clubes.

A pesar del reciente triunfo contra el Sevilla, la consistencia sigue siendo una preocupación para el equipo de Alessio Lisci. Solo han conseguido dos victorias en sus últimos ocho partidos de liga (D3, L3) y han logrado ganar consecutivamente en La Liga solo una vez en toda la temporada. Sin embargo, el Estadio El Sadar en Pamplona se ha convertido en una fortaleza, con Osasuna invicto en sus últimos diez partidos de liga (W6, D4), su racha más larga desde diciembre de 2011.

Los Rojillos ya han demostrado su capacidad para sorprender a los gigantes al derrotar al Real Madrid en casa el pasado febrero, lo que les da confianza para enfrentar al poderoso catalán. Con solo dos puntos que los separan de los puestos europeos y cinco jornadas restantes, cada partido es una final para Osasuna.

Mientras tanto, el FC Barcelona llega a este encuentro con el ánimo por las nubes tras su victoria por 2-0 sobre el Getafe el pasado sábado. Este resultado consolidó su dominio en la parte superior de la tabla de La Liga, manteniendo una cómoda ventaja de 11 puntos con solo cinco partidos por jugar.

El equipo de Hansi Flick está al borde de asegurar el título de La Liga, y una victoria aquí, combinada con otros resultados, podría coronarlos campeones en esta misma jornada. A pesar de su "pobre récord reciente" contra el Barcelona, Osasuna buscará aprovechar su fortaleza en casa para retrasar la celebración de los Blaugrana y mantener vivas sus propias aspiraciones.