Sevilla lanza la campaña de abonos para la temporada 2026/27, con precios y opciones de pago en dos partes. Jon Guridi, nuevo fichaje del club, comparte su experiencia con la lesión que casi lo retiró del fútbol. El centrocampista estuvo casi un año alejado del césped por una grave lesión de rodilla, aunque le sirvió como aprendizaje para creer en sí mismo. El Sevilla lanza la campaña de abonos para la 2026/27; precios, pago en dos partes y otras novedades. Hay lesiones que frustran carreras, pero hay otras que sirven como aprendizaje para relanzarlas. Este segundo escenario es el que le valió a Jon Guridi para valorar lo que realmente tenía entre sus manos. El nuevo fichaje del Sevilla FC, con el que se compromete hasta 2028, llegó a ser en su día uno de los máximos exponentes de la cantera de la Real Sociedad, pero justo cuando asomaba la cabeza por el primer equipo sufrió una gravísima lesión de rodilla. Un problema que le hizo replantearse su continuidad en el fútbol, estando casi un año retirado de los terrenos de juego, pero el futbolista no tiró la toalla y lejos de rendirse lo tomó como ejemplo de resiliencia. Todo ocurrió en marzo de 2017. Jon Guridi tenía 22 años y recién acababa de debutar con al primer equipo. Al término de un entrenamiento el futbolista acudió a los servicios médicos para consultarle por unas molestias en la rodilla derecha y tras las pruebas realizadas se determinó que padecía una osteocondritis disecante en el cóndilo femoral interno de la rodilla derecha de grado IV, con un fragmento óseo desprendido. O lo que es lo mismo, una grave lesión que le hizo pasar por quirófano y estar fuera del césped durante más de 200 días. Justo cuando empezaba a ganarse un hueco entre el primer equipo. "En ese momento pensaba 'igual lo tengo que dejar porque me duele', pero yo siempre seguía insistiendo", reconoció en una entrevista con Relevo. Lejos de dejarle de lado, la Real Sociedad decidió renovarle de inmediato y con el tiempo, casi una década después, Jon Guridi aún lo recuerda como un factor clave para su carrera. Así lo explicaba en una entrevista reciente para ABC: "Cuando me dicen que me tengo que operar, la Real se portó muy bien conmigo. Ya tenía acordada la renovación y justo el día que me dicen que me tengo que operar, me renuevan ese mismo día. Eso para mí fue muy importante, que depositara tanta confianza en mí. Hasta que no te lesionas de gravedad, no sabes lo que vas a sentir. Cuando estás lesionado, valoras más lo que tienes, el día a día, disfrutar de cada entrenamiento. Yo, sinceramente, estoy agradecido de haber tenido esta lesión porque me ha hecho abrir más los ojos y ser más consciente de que estoy haciendo lo que me gusta. A mucha gente le gustaría estar haciendo algo que de verdad le apasiona y yo estoy muy agradecido". Una vez recuperado de la lesión, su cuerpo necesitaba ritmo físico y le tocó bajar al barro para ganarse un hueco en el Mirandés, donde ofreció un nivel brillantísimo. En el conjunto burgalés militó un año y medio y logró el ascenso a Segunda División, categoría en la que en la 2019-2020 jugó 41 encuentros y marcó 3 goles entre Liga y Copa del Rey. Curiosamente, en esa edición del torneo copero se enfrentó al Sevilla en los octavos de final. "Era una época donde justo estaba asomando la cabeza en el primer equipo, pero estuve lesionado más de un año y no me encontraba bien. Sabía que me iba a tocar salir en el filial. Empecé la vuelta después de la lesión, pero también tenía cierta edad, no era sub-23 y sabía que tenía que salir. El mejor sitio que me pudo tocar fue Miranda. Conseguimos el ascenso, yo conseguí lo que buscaba