Sevilla se salvó de una debacle en el derbi con la actuación impresionante de Morante de la Puebla. El torero salvó la noche con una faena de suavidad y empaque. La corrida comenzó con un toro de Matilla que parecía no tener fin, pero Morante lo consiguió con una serie de movimientos precisos y elegantes. La multitud se puso de pie para aplaudir a Morante, que se convirtió en el héroe de la noche.