Sevilla FC se encuentra en un momento de reestructuración tras la salida de Nemanja Gudelj, quien fue una pieza clave en la planificación del club. Desde la llegada de Monchi, el equipo ha experimentado cambios significativos en su plantilla, buscando recuperar la competitividad que tuvo en años anteriores. En 2019, Sevilla vivió un verano de grandes inversiones, donde se gastaron 167 millones de euros en jugadores como Bono, Diego Carlos y Koundé. Sin embargo, tras la marcha de Gudelj, solo Joan Jordán permanece de aquella era dorada, lo que refleja el empobrecimiento deportivo que ha sufrido la entidad. El presidente José María del Nido Carrasco ha expresado su deseo de contar con un presupuesto mayor para fichajes, similar al de 2019, pero actualmente el club se enfrenta a la necesidad de desinvertir y generar plusvalías. La situación actual de Sevilla es preocupante, ya que el objetivo principal es evitar el descenso a Segunda División, un escenario que no se esperaba tras los éxitos recientes en la Europa League. La afición espera que Monchi pueda revertir esta tendencia y devolver al equipo a la senda del triunfo.